martes, 18 de septiembre de 2018

Plan del día: no hacer planes

Es asombroso cómo la vida nos va llevando por los caminos más insospechados sin pedirnos permiso siquiera para cambiar nuestros planes.
Hoy Facebook me notificó que llevo 35 semanas sin publicar nada en mi página, y que si no hago algo al respecto, la eliminará.
Pensarán que estas dos frases no tienen ninguna relación. Pero la tienen toda.
Hace 35 semanas les anuncié con mucha alegría que por fin había terminado mi doctorado y que mi vida volvía a ser mía, que tenía mi tiempo de nuevo para mí, para dedicarlo a lo que yo quisiera, a lo que era mi pasión: escribir. Hasta les prometí pronto una nueva novela y me atreví a decir que saldría pronto: hice planes para la materialización de una idea que estuvo rondando en mi mente durante muchos meses: tenía todo, nada podía fallar.
Pero cuando una profesión como la escritura es tan elitista y no te permite vivir de ella, no queda más remedio que buscar trabajo y combinar las actividades. El verdadero problema surge cuando encuentras un trabajo tan demandante que te es imposible combinar labores. Y el problema crece cuando de un momento a otro debes irte de tu país a comenzar de nuevo en otra parte.
Eso me pasó a mí. A pesar de que todos mis planes estaban muy bien trazados, no se pudieron realizar. La historia es demasiado larga, como mis novelas, pero demasiado aburrida, distinto de mis novelas; por esto último es mejor no contarla. Solo basta con decir que ahora vivo como extranjera en una tierra que me a recibido muy bien, en una labor que me da crecimiento en mi profesión; ambas cosas me agradan, pero vuelvo al mismo problema de siempre, no hay tiempo para hacer lo que me gusta.
Tenían que pasar 35 semanas y una amenaza de pérdida de página de Facebook para que por fin viera la realidad, una realidad que me había negado a ver durante esas 35 semanas: que mi vida ya no es igual a la que era cuando escribía y que muy seguramente no será igual. Por más que me esforcé por regresar a ella, no me es posible, al parecer soy esclava del destino. 
Les había prometido una nueva novela. Llegará, sé que llegará, pero no sé cuándo. Lo siento. Quisiera yo misma saberlo, pero no puedo prometer un día exacto. Solo sé que lo haré porque escribir es parte de mi misma esencia: si no escribo no soy yo.
No puedo pedirles que sigan ahí: con tanto talento, tantas autoras nuevas y además las de siempre. Solo espero que no me olviden y que haya un poco de tiempo para mis historias cuando ellas por fin lleguen.
Un abrazo.




martes, 23 de enero de 2018

Diez años de este blog


Lo que para unos es algo insignificante, cotidiano o pueril, para otros es algo valioso. Este es mi caso hoy, pues me siento absolutamente feliz porque este blog cumple 10 años de creado.

Todavía recuerdo que lo creé casi sin saber para qué servía un blog. Sólo sabía que quería compartir mis escritos en la Red. Con el tiempo llegó mi identidad como escritora y el blog fue un poco más profesional. Gracias a él conocí muchas personas maravillosas, quienes además de venir a pasear por esta casa me invitaban amablemente a las suyas: era la época del boom de los blogs. Posteriormente, debido a mi alejamiento del mundo de la escritura, dejé de postear, pero jamás olvidé este espacio, que fue el primero que me ayudó a crear mi identidad como escritora.

Después llegaron las redes sociales, la página web, el canal de YouTube, como forma de comunicarme con el mundo, sin embargo, jamás olvidaré este espacio al que le tengo tanto cariño.

Espero continuar en esta plataforma durante mucho tiempo más, que siga siendo testigo de mis historias y un puente para comunicarme con mis amigos.

¡Feliz cumpleaños!

Aquí pongo las distintas apariencias que ha tenido mi blog a lo largo de los años.

2008



2009





2010





2011


2012


2013


2014


2015



2016 a 2018


Muchas gracias a todos los que han pasado por aquí. Espero seguir recibiendo sus visitas y su compañía por muchos años más.



martes, 9 de enero de 2018

Despertando

Soy plenamente consciente de mi ausencia y mi falta de producción. No ha sido desidia, ni mucho menos negligencia o falta de ideas. Lo que sucede es que la escritura es una profesión elitista, y para quienes representamos el sustento económico de toda una familia nos es imposible vivir de la pluma, lo que implica que debemos trabajar y relegar la escritura (a nuestro pesar) a un segundo plano. Así, mi habitual trabajo y mis estudios doctorales (especialmente estos últimos) me condujeron a que mi producción escrita fuera menos prolífica desde el año 2012 y desapareciera por completo desde el 2015. 

Hoy me complazco en contarles que he finalizado aquella tesis doctoral que se había convertido en la única destinataria de mis letras durante casi cuatro años. Espero hacer la disertación en breve y recibir el título por el cual he luchado y sufrido durante los últimos seis años. 

Esto significa que vuelvo a tener el control de una gran parte de mi tiempo y que puedo regresar a lo que más me gusta: escribir aquellas historias que me ronda por la mente y que me gusta compartir con quien esté dispuesto a leer.

Pero no crean que es sencillo. Después de un letargo absoluto de más de dos años, no es tan fácil: he perdido un poco la práctica y debo “refrescar” mi mente para volver a ser Mary Heathcliff. Es como despertar de un largo sueño, del que todavía estoy un poco adormilada, lenta y entumecida. 

Tengo varios planes: entre ellos terminar la corrección de “Hermosa impostora” para ofrecer una segunda edición mucho más limpia y depurada. También hay un par de historias inconclusas y varias ideas más que rondan mi cabeza. Prometo trabajar en todo ello en tanto me sea posible para regresar al mundo de la escritura de la mejor manera posible.

Así que, con un poco de suerte, en un par de meses ya podremos leer algo nuevo salido de mi pluma. ¡Que Dios me ayude!

Un abrazo.





lunes, 1 de enero de 2018

Feliz Año 2018

Les deseo que tengan un magnífico 2018 lleno de todas las bendiciones de Dios para ustedes y sus seres amado.

Sé que en el 2017 he estado muy ausente. Les expliqué que debía terminar mi tesis doctoral. Por fin lo logré. Ahora sí tendré espacio para regresar a escribir. De manera que para el 2018 vienen sorpresas.